Recientemente un estudio de las Universidades de Durham y Saint Andrews, en EE.UU concluyó que los hombres con facciones finas suelen ser menos infieles a sus compañeras sentimentales, mientras que un hombre con facciones más pronunciadas (mandíbula cuadrada, nariz grande y ojos pequeños) suele parecer más dominante ante el sexo femenino, ya que comunica fuerza y protección a su pareja.
Ahora, para una mujer, aspectos como la ambición, riqueza, fidelidad, compromiso, paternidad y afectividad son términos que hacen deseable a un hombre.