La comunidad de Bahía Honda se está convirtiendo en un "bum" de problemas sociales" ante el incremento de la violencia y supuesta venta de sexo por dinero, y no así, lo que otras personas se imaginan de las actividades pesqueras que ya desaparecieron. Así se expreso Máximo Martínez, residente en el lugar.
De acuerdo con algunos lugareños, uno de los problemas que está acabando la débil economía de las personas que viven en este sector de la provincia de Veraguas, es la proliferación de bares o cantinas las que suman a cinco en la isla Bahía Honda, distrito de Soná, habitada por unas 450 personas entre niños y adultos y que está creando una nueva crisis social.
Máximo Martínez y Mauricio Gutiérrez, ambos residentes en la mencionada comunidad, señalan que por muchos años, solo hubo un bar que atendía los fines de semana y cuando se daban actividades especiales, pero ahora abren todos los días, lo que está trayendo consecuencias negativas de alcoholismo y hasta jóvenes presumiblemente menores de edad en la supuesta venta de sexo.
No hay ninguna otra alternativa para los habitantes de esa comunidad después de que con la llegada del Parque Nacional Isla Coiba, que ya no les permiten la pesca en el área protegida, quitándoles lo que por años fue la única actividad de cientos de familias.
Máximo Martínez, de manera enfática dijo que por ahora la única luz en el camino para las humildes familias de Bahía Honda, es un proyecto que se piensa construir en la comunidad de Mamey, en área de tierra firme que generará empleos por inversionistas extranjeros que tienen las buenas intensiones de crear una marina y dar trabajos a las personas del sector que antes eran pescadores.
Los moradores de Bahía Honda le piden al alcalde del distrito de Soná, Arístides Ortiz, que ante el incremento de los problemas sociales y la falta de empleo, que no otorgue permisos y que se eliminen los lugares de venta de bebidas alcohólicas que está aumentando la violencia y el supuesto intercambio de sexo por dinero producto de la necesidades que están pasando muchas familias.
Martínez indicó que si el proyecto Mamey se hace mejorará la economía y no se debe otorgar permisos para bares o cantinas en el lugar que está convirtiendo a la comunidad en un desastre social.