Su papel como "El Byront" en la novela "Sin tetas no hay paraíso" lo hizo famoso. Andrés Toro deja su corte de sicario para darle vida a Mateo, un sujeto perverso que le quiere quitar la fortuna a los protagonistas de la novela "Nuevo Rico, Nuevo Pobre".
La arrolladora personalidad de este actor logró conquistarnos, es divertido, guapo y súper amable. En cada momento de la entrevista traía un chiste a colación. No solo eso, cuando nos contaba que hace poco había visitado Panamá, comenzó a salomar y a bailar como los panameños. Le confieso que este colombiano ladraba más de lo que salomaba.
Toro estudió actuación en Estados Unidos, donde también perfeccionó su inglés, en busca de una oportunidad en el país del sueño americano, pero tiempo después regresó a su país, donde ya la actuación había tomado un gran auge. Había muchas oportunidades, sólo le faltaba demostrar su talento.
Asegura que uno de sus papeles más importante fue el de Byront, después de allí le han llovido las ofertas.
Este guapo actor nos confesó que todavía vive con sus padres, ya que es hijo único y además -para él- son el trío perfecto.
Para desilusión de muchas, Andrés tiene una novia desde hace un par de años, que estudia odontología. No descartó casarse en un futuro, pero por el momento nada de anillos. También nos confesó que de romántico no tiene mucho. Le gusta hacer sentir bien a su novia, pero tampoco es el tipo que monta una novela de amor, aunque cuida mucho a su chica, ya que es celoso.
A pesar de que en su nuevo papel lo vemos vestido como un guapo ejecutivo, asegura que prefiere andar más cómodo, sin corbatas y en tenis.
No es rumbero, no fuma, no bebe alcohol, su único vicio es comer bastante, aunque de vez en cuando tiene que cuidar su alimentación, ya que los años traen unas libras de más.
El actor manifestó que está enamorado de Panamá y quiere volver, pero a conocer Bocas del Toro.