Los países latinoamericanos, incluyendo Panamá, lanzaron fuertes advertencias ante el Banco Mundial sobre la posibilidad de que se genere una crisis alimentaria mundial por causa del creciente aumento en el precio de los alimentos y materias primas.
En planteamientos ante el Comité de Desarrollo -panel que fija las políticas del Banco Mundial- ministros de economía y delegados latinoamericanos pidieron al Banco poner en el centro de su agenda de desarrollo los "objetivos olvidados" del milenio sobre la lucha contra el hambre y malnutrición.
El Presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, expresó que es necesario hacer un nuevo pacto de políticas alimentarias.
Según Zoellick, la crisis de alimentos, que unida a la de materias primas y la desaceleración de la economía mundial configuran "una tormenta perfecta", y agregó que hay que incrementar esfuerzos para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.