La senadora Hillary Clinton intentó ayer aprovechar el paso en falso de su rival por la candidatura demócrata a la presidencia de EE.UU., Barack Obama, en Pensilvania, donde en nueve días se celebran unas primarias posiblemente decisivas.
Hillary, quien ayer se encontraba en Scranton (Pensilvania), multiplicó sus alusiones a las palabras de su rival, que la semana pasada se refirió a la "amargura" de la gente de clase trabajadora en ese estado de un modo que muchos -incluida la senadora- interpretaron como condescendiente y elitista
En una rueda de prensa, Clinton afirmó hoy que Obama "es un hombre con mucho talento y muy dotado, pero creo que sus comentarios fueron elitistas y divisorios, y desafortunadamente el Partido Demócrata ha sido percibido por mucha gente en la última década como elitista y distanciado".
Obama se disculpó por sus palabras, grabadas durante un acto con donantes a su campaña en San Francisco la semana pasada y en las que se refirió a la "amargura" en pueblos de Pensilvania, donde con los años se pierden puestos de trabajo.