Muchos padres no saben qué hacer para que sus hijos abandonen algunas malas costumbres, consideradas normal. Es necesario estar atento y cortar lo malo por la raíz. Pero sin agobios ni ansiedades, porque en este caso los resultados pueden no ser nada buenos. Con paciencia, determinación y mucho cariño, todo se soluciona para el bien de los niños.