domingo 13 de abril de 2008

 

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La incurable enfermedad de Meniere

Redacción | Crítica en Línea

Pregunta: He tenido ataques de mareos, y un amigo me sugirió que puedo tener la enfermedad de Meniere. ¿Qué es, y qué puedo hacer al respecto?
Respuesta:
La enfermedad de Meniere surge de una molestia en el oído interno -la parte de su cuerpo que ayuda a controlar su sentido del equilibrio. Por razones desconocidas, en la enfermedad de Meniere el exceso de fluido se concentra en el oído interno llamado laberinto (ver ilustración). La presión de este exceso de fluido puede dañar algunas estructuras delicadas en el oído interno. El resultado es mareos y vértigo (una sensación de que usted o las cosas a su alrededor están girando). No sorprende entonces, que otros síntomas incluyan pérdida del equilibrio, náuseas o vómitos. Algunas personas también oyen timbres, zumbidos u otros ruidos, y algunos sufren pérdida de audición. La enfermedad de Meniere ataca a hombres y mujeres por igual. A pesar de que puede ocurrir a cualquier edad, generalmente comienza entre las edades de 30 y 50. En la mayoría de los casos sólo un oído es el afectado. Los síntomas aparecen repentinamente sin aviso previo, y pueden durar minutos a horas a días. Muchas personas sólo tienen síntomas leves. Pero otros tienen síntomas tan severos que los incapacita. La pérdida de audición va y viene, pero con el tiempo algún grado de pérdida de la misma puede volverse permanente.

El diagnosticar Meniere puede ser difícil. Su doctor no puede examinar directamente el oído interno, así que no existe una forma simple de decir si el fluido se ha acumulado. Generalmente, su doctor diagnosticará la enfermedad de Meniere si usted sufre los síntomas típicos y otras causas posibles de los síntomas han sido descartadas. Su doctor comenzará por tomar su historia médica, incluyendo información sobre sus problemas médicos del pasado y presente y las medicaciones que toma. Su médico le hará preguntas detalladas sobre sus síntomas, incluyendo cuando comenzaron, cuan seguido ocurren y cuánto duran, y cuan dificultosas son. También lo examinará, con un foco especial en sus oídos, nariz, garganta y sistema de equilibrio.

Un simple examen de oído puede ayudar a señalar el problema. Las personas con Meniere tienen un particular tipo de daño en los nervios responsables de la audición normal, la cual puede hacer difícil el notar la diferencia entre el sonido de palabras similares como "bote" o "mote".

Los doctores a veces también recomiendan escaneos especiales que permiten ver el cerebro, el oído medio y otras estructuras dentro de la cabeza. Estos escaneos pueden chequear si hay tumores u otros problemas que puedan causar síntomas que son similares a los de Meniere. Otra prueba, conocida como test rotacional, observa ciertos nervios para evaluar el equilibrio de su cuerpo. En una habitación oscura, pequeños electrodos se posicionan cerca de sus ojos. Luego, su canal auditivo se estimula con agua, aire o cambios de posición en su cabeza. Los electrodos miden cómo responde su oído interno. Si usted tiene la enfermedad de Meniere, los doctores pueden detectar cambios típicos causados por la acumulación de fluidos en su oído interno. Si el diagnóstico continúa

siendo incierto, puede ser referido a un otorrinolaringólogo o a un neurólogo.

No existe cura para la enfermedad de Meniere. De todas formas, los síntomas típicamente van y vienen y sólo una minoría de las personas con esta condición desarrollarán dificultades permanentes. Muchos doctores recomiendan evitar la cafeína, el alcohol, la sal y la nicotina, lo que puede reducir la frecuencia o la severidad de los ataques.

Para ayudar a aminorar los síntomas, los doctores pueden recetar diferentes tipos de medicamentos. Estos incluyen:

Medicamentos anti-vértigo, como meclizina (Antivert o Bonine) o betahistina, para aliviar o prevenir el vértigo y los mareos.

Medicamentos anti-náusea, tales como proclorperazina (Compazine), para aliviar las náuseas y los vómitos. Diuréticos, tales como hydroclorothiazida, para reducir la cantidad de fluido que se acumula en el oído interno.

Las personas que se ven incapacitadas por ataques frecuentes pueden necesitar procedimientos especializados o cirugía. Un tratamiento incluye inyectar un antibiótico, tal como gentamicina, dentro del oído interno. Esto destruye parcialmente la función de equilibrio del oído, dejando al otro oído para controlar el equilibrio. Alrededor del 75 por ciento de las personas que obtienen este tratamiento experimenta menos vértigo una vez que se ha ajustado a su nuevo sentido de equilibrio. Otro procedimiento incluye cortar un pequeño hoyo en el oído interno para ayudar a retirar un poco del fluido acumulado. Controla los ataques de vértigo en alrededor del 50 por ciento en el 65 por ciento de los pacientes. Una operación diferente corta el nervio del equilibrio que va desde el oído interno al cerebro.

La mayoría de los casos de vértigo son mucho menos serios y pueden corregirse ellos mismos con el tiempo. Así y todo, si usted sigue padeciendo sensaciones de mareos o zumbidos en sus oídos, o pérdida de audición, vea a su médico de cabecera. Si usted necesita un especialista, a usted lo pueden referir a un neurólogo o a un especialista en oído.

EL OIDO INTERNO, MEDIO Y EXTERNO
El laberinto en su oído interno consiste en estructuras con forma de anillos que contiene fluido y sensores finos como cabellos que controlan su sentido del equilibrio. Por razones desconocidas, el fluido a veces se junto en el oído interno. La presión resultante daña las delicadas estructuras, causando la enfermedad de Meniere.

Las personas con esta condición poco común sufren mareos serios y problemas de equilibrio, así como los vómitos, náuseas y pérdidas de audición.

 

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