Una dramatización en Nueva Delhi, India, representa la opresión que sufren los tibetanos por parte del gobierno de la China Comunista. El líder espiritual Dalai Lama, pidió al mundo que no desatienda la cuestión del Tíbet.
El Dalai Lama demanda autonomía real para el Tíbet, para que la cultura y religión tibetanas puedan ser preservadas.