Gritos, puños y patadas fue en lo que degeneró una actividad festiva organizada por una emisora local en los predios del estadio Rommel Fernández.
A la actividad se hicieron presentes un grupo de personas, entre ellos corredores de autos, que tomaban y bailaban al son de la música.
La fiesta se aguó cuando agentes de la Policía llegaron para evitar que personas en estado de ebriedad estuvieran tras el volante, por lo que se armó una trifulca, donde hasta los uniformados tomaron del bueno.