En medio del verdor y la brisa de los árboles, a orilla de la carretera que conduce hacia Puerto Mutis, llegamos a la residencia de la señora Toribia Mena Marín, en Rincón Largo del distrito de Montijo en Veraguas, donde nos recibió con todo su humildad en su nueva residencia remodelada.
Al llegar a la casa la señora nos hizo esperar, se encontraba en bata y procedió a cambiarse y en medio de una silla de madera nos dio su testimonio. Nos comentó que hace muchos años permanecía con la casa de zinc, "me cansé de pedir ayuda a los gobiernos y políticos, no fue hasta que la Cooperativa Juan XXIII me ayudó con la reconstrucción de mi casa".
"Mi esposo tiene 22 años de muerto, él perdió la vida en una embarcación donde viajaba, el bote se hundió y el cuerpo lo encontraron tres días después. A partir de ese momento estoy sola, no tengo hijos y ahora no puedo caminar bien por problema de circulación", destacó la señora.
SALUD
Al consultarle si ha acudido al médico, la humilde señora nos dijo "como voy a hacerlo si no puedo caminar mucho y si llego al centro de salud me dicen venga otro día, necesito medicamentos y no puedo comprarlos por falta de recurso".
Con un rostro de conformidad y alegría, Toribia nos dijo que con esta remodelación de su casa ahora está mejor. "Todo lo tengo dentro, antes lo tenía afuera ni podía ir a lavar, ahora lo tengo techado y en el invierno ya no me mojo", expresó la señora.
"La cooperativa siempre ha estado pendiente de mí, y sus empleados me apoyan con esta casa, le doy gracias a Dios y le pido que a todos los que laboran en ella les dé mucha salud", acotó la beneficiada.