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Recordando a Rico Cedeño

Redacción
Crítica en Línea
En el mundo maravilloso de los deportes, nos encontramos siempre con grandes emociones. Vemos en ese mundo momentos de gloria y momentos de frustraciones; momentos de esperanza y momentos de desencantos; momentos de alegría y momentos de dolor como aquella noche del 12 de abril de 1949, cuando alrededor de las ocho la noticia empezó a regarse como pólvora: Murió Rico Cedeño, se escuchaba por doquier en la ciudad de Chitré, y al cabo de unas horas, ya se conocía el hecho en los rincones más apartados de la República. Pero, ¿quién era ese Rico Cedeño, desconocido hasta entonces por una inmensa mayoría de los habitantes de Panamá? ¿Quién era ese Rico Cedeño, que de la noche a la mañana se hacía famoso y cuyo nombre ocupaba grandes espacios en la prensa nacional?. Rico Cedeño era tan sólo un simple chitreano, trabajador y honesto, deportista de corazón, representante de la provincia de Herrera en el VI Campeonato de Béisbol Menor. Si Rico Cedeño hubiera perecido en otras condiciones, su nombre se hubiera perdido en las oscuridad del tiempo, como muchos que pasan sin pena , ni gloria o por la vida. Y aquí es donde está la grandeza del deporte. Rico Cedeño perdió la vida mientras representaba a su provincia en un competencia deportiva, y el sólo hecho de que su deceso se produjera en estas circunstancias , bastó para que su estampa se elevará al infinito, a la fama, y bastó para que su nombre se grabará indeleblemente en los corazones de todos los panameños, que nunca lo olvidarán mientras se juegue un partido de béisbol en cualquier parte del territorio nacional. Es por eso que todo el mundo conoce a Rico Cedeño: Porque era un gran deportista. Entrevistamos a Quique Cedeño, quien fuera el director de la novena herrerana en esa ocasión, para que nos refiriera los recuerdos que guardaba del suceso. Y nos dice el Gran Quique: "Recuerdo perfectamente el lamentable accidente de Rico Cedeño y lo siento como si hubiera ocurrido ahora mismo. El lanzador Clodomiro Batista del equipo de Los Santos lanzó una bola muy curveada a la que apenas pudo dar la espalda el finado Rico Cedeño. La bola lo golpeó detrás de la oreja izquierda, él cayó y trató de apoyarse del bate. Me llamó y me pidió que lo llevará a primera base. Yo lo abracé y en el camino de la base le pregunté que si podía seguir jugando y cómo se sentía. Él Me contestó que bien y que iba a continuar con el juego. Al ir a ocupar su posición en el jardín izquierdo, volví a interrogarlo sobre su estado y nuevamente contestó que estaba bien, mientras trotaba a su posición en el campo. En su próximo turno al bate hizo un swing de lanzamiento abierto por completo y cayó al suelo. Me llamó nuevamente, se abrazó conmigo y me dijo: "Quique yo no veo nada, estoy oscurito". Se llamó un médico que lo examinó y ordenó su traslado al hospital de Chitré, donde murió como a las ocho de la noche. A las declaraciones de Quique Cedeño, vamos a añadir otros hechos ocurridos en ese momento. En la tarde de ese día, la condición de Rico Cedeño se fue agravando en el hospital. Chitré no contaba con muchos adelantos en materia de medicina, por lo que recomendó el traslado del paciente a la ciudad de Panamá. En la noche debía llegar un avión de Panamá para llevar a Cedeño a la capital. Como el aeropuerto de Chitré no contaba con luces para aterrizajes nocturnos, se pidió la cooperación de todos los autos de Chitré para que alumbrarán la pista. Una gran hilera de carros de todos los tamaños colmaron el aeropuerto e iluminaron completamente el lugar donde debería bajar el avión. Alrededor de las ocho se escuchó la noticia de que Rico Cedeño había dejado de existir . Se avisó por radio al avión que ya no era necesario que aterrizará y éste regresó a la capital. El campo aéreo quedó sumido en un triste silencio al conocerse la mala nueva, y momentos después todos los concurrentes regresaban a Chitré a consolar a los deudos,. A las diez de la mañana del trece de abril de 1949 se verificó el sepelio de Juan Miguel "Rico" Cedeño. Los deportistas y toda la comunidad herrerana vieron siempre en Cedeño, no sólo una promesa en el campo de los deportes, sino un joven miembro de un laboriosa y honesta familia. Sus funerales demostraron un hondo pesar en Chitré, que es un pueblo inminente deportista. Como menciones significativas, se resolvió que el número 18, que llevaba estampado el uniforme de Rico Cedeño, no sería ocupado nunca más por ningún jugador herrerano, en homenaje a su memoria. El estadio de Chitré fue bautizado con su nombre, con lo cual se perpetuará su memoria.
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Como menciones significativas, se resolvió que el número 18, que llevaba estampado el uniforme de Rico Cedeño, no sería ocupado nunca más por ningún jugador herrerano, en homenaje a su memoria. El estadio de Chitré fue bautizado con su nombre, con lo cual se perpetuará su memoria.
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