Un delincuente que fue detenido recientemente por la PTJ no usaba armas de fuego ni cuchillos sino una jeringa en la mano con las que amenazaba que iba a contagiar de SIDA a sus víctimas.
Sobre ese sujeto pesan cinco denuncias de robo a mano armada que en su mayoría eran cometidos dentro de autobuses.
Las investigaciones revelan que el sujeto operaba entre las áreas de Calidonia y Curundú, donde abordaba los autobuses en horas de la madrugada y de la noche.
El maleante lograba sus fechorías porque amenazaba a las personas con el argumento de que era portador de SIDA.
Fue puesto a órdenes de la Fiscalía Auxiliar de la República.