Las protestas regionales iniciadas ayer en Bolivia por sindicatos de maestros y petroleros, más la huelga nacional de 48 horas convocada por los trabajadores sanitarios para hoy anticipan una Semana Santa agitada para el presidente y ex líder sindical Evo Morales.
Los maestros de la ciudad oriental de Santa Cruz, la segunda mayor de Bolivia, comenzaron un paro de dos días para exigir un aumento salarial y rechazar una norma que busca institucionalizar los cargos regionales en la educación.
La jornada educativa también fue irregular en Potosí, donde los maestros pararon por no haber recibido a primera hora del día sus salarios.