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EDITORIAL
Empresas que no se hacen responsables de nada
En Panamá hay numerosas empresas de servicio público que no se hacen responsables del deterioro o pérdida de cualquier objeto que el cliente deje reparando o en custodio en cualquiera de estos almacenes que supuestamente brindan tales servicios. Cuando usted compra un pasaje aéreo o terrestre, la compañía no se hace responsable de la pérdida de su equipaje y ello se lo advierten en recibos con letras microscópicas como para exonerar a la compañía de la responsabilidad que tenga de cualquier hurto o pérdida. Estas advertencias las encuentran los clientes también con letras muy pequeñas, casi ilegibles, en los tiquetes de reparación de electrodomésticos, televisores y otros objetos que con frecuencia son llevados a reparar en los talleres que hay en todo el país. La CLICAC debe investigar este asunto de las compañías que prestan estos servicios y no se hacen responsible de nada. Incluso, hay clínicas médicas en que los cirujanos tampoco asumen la responsabilidad de una operación, por lo que el cliente, a pesar de estar pagando, él mismo tiene que asumir el riesgo de la operación. Esta acción se extiende a los estacionamientos de automóviles en la que los responsables de los mismos se exoneran de pérdida, daños o deterioros de los vehículos, lo que pone de manifiesto de que no hay ninguna seguridad cuando usted contrata estos servicios. Aunque parezca increíble, esta misma advertencia las lee usted en las lavanderías de asiáticos dando a entender que cualquier daño en su ropa ellos no son responsables. Este abuso contra el pueblo ha pasado desapercibido, pues las autoridades responsables no se han dado por enterada del asunto que ya se torna alarmante. Las firmas en blanco para instituciones de crédito todavía se siguen dando y no se hace nada al respecto. También hay muchas tibias sanciones para los productores enlatados que no tiene fecha de vencimiento. Y todo esto ocurre por la mansedumbre de un pueboo y la indolencia de las autoridades de no querer hacer justicia a ese mismo pueblo que dice representar. Por lo tanto, exigimos que se respeten las leyes de consumo popular y se apliquen severas sanciones a los infractores de estas disposiciones legales vigentes que demandan protección de nuestro gobierno. Un país donde el comercio está plagado de comerciantes extranjeros demanda la protección de las autoridades que deben proceder sin temor contra los foráneos que sólo ven en el mercado laboral panameño una fuente de explotación y enriquecimiento.
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PUNTO CRITICO |
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