Son casi inseparables. Nacieron, crecieron y actualmente juegan el deporte de sus amores juntos. La diferencia entre uno y otro sólo se nota en la cancha de fútbol, porque juegan diferentes posiciones y cada uno tiene un número en su camiseta que los distingue.
Iván y Carlos López Cárdenas son los mellizos del Alianza, que juegan con la entidad verdolaga en el torneo apertura del fútbol de ANAPROF. Durante los partidos, ambos suelen confundirse dentro del cuadro, cuando sus compañeros de equipo le gritan: "Hey mello", y los dos miran a la vez al que está llamando, toda una anécdota de fútbol.
Pero además de ser "igualitos" físicamente, estos "chavales" de 20 años tienen otras cosas en común. Han jugado en todas las categorías de su club desde que tenían 6 años y ahora son dirigidos por su tío, el técnico aliancista, Rubén Cárdenas. Tienen "sangre verdolaga".
"Es un proceso que requiere mucho esfuerzo, ahora uno ve los resultados de lo que aprende en cada categoría", señaló Iván.
MUCHA PRESION
En los entrenamientos y durante los partidos son jugadores del club igual que los demás, después de eso, entonces viene el trato familiar entre ellos y su tío.
"Cuando estamos jugando o entrenando, es el profesor Cárdenas, hay que hacerle caso, ya cuando vamos a casa, es mi tío y lo tratamos como tal", dijo Iván en medio de risas cuando se le cuestionó por el carácter fuerte de del técnico al dirigir el equipo. Pero esto de ser sobrinos del técnico supone una presión extra no solo de su tío y entrenador, sino también de sus otros familiares y compañeros de equipo.
"Siempre en las prácticas, en los juegos, nos exigen que rindamos más que los demás, uno se siente presionado, pero hay que saber manejar esa presión", indicó Carlos.
En cada partido, los dos dejan "el cuero en la cancha", juegan con "mucha garra" y amor por la camiseta.
DEBUTARON EL AÑO PASADO
Carlos comenzó jugando central y ahora juega de mediocampista de contención. Iván juega de lateral derecho. Iván debutó en primera división con 17 años, en octubre de 2004, cuando lo llamaron al primer equipo para jugar el partido ante Chorrillo, que ganaron 2 goles por 0. Ambos subieron juntos al primer equipo de Alianza en la temporada 2006. No pierden la esperanza de estar en la selección nacional de Panamá, pero primero piensan mostrar todo su fútbol en el Alianza, para luego ser tomados en cuenta en el onceno nacional, ya sea en el pre olímpico o en el mayor.