Con una mirada inocente y una sonrisa entusiasta Hisach Stocel, de tan sólo 7 años, a pesar de su impedimento físico y mental, es un niño con una inteligencia admirable, ya que es uno de los mejores en su clase.
El pequeño, de origen indígena, nació en un hogar humilde y tiene graves dificultades que le impiden desarrollarse en un ambiente a plenitud.
Una parálisis cerebral que sufrió desde su nacimiento le impide moverse por sí sólo para caminar.
CRISIS
Eliscano Stocel, padre del niño, señaló que la situación económica por la que atraviesan es precaria, y esto les impide mejorar la calidad de vida a su niño, que necesita urgentemente una silla de ruedas para trasladarlo hacia la escuela.
El hombre triste contó que actualmente vive agregado junto a sus suegros en una pequeña estructura de la numerosa familia integrada por 10 miembros entre cuñados y hermanos.
Viven en un hacinamiento y es el único que lleva el sustento al hogar.
Stocel mencionó que para trasladar a su hijo desde su hogar, localizado en la barriada Crista, en las áreas revertidas de Arraiján, hasta la escuela Stella Sierra, tiene que sufragar los gastos de un taxi diariamente.
Además, señaló que su hijo por la complejidad de la parálisis cerebral, debe ser atendido periódicamente por el pediatra ortopeda para que le realicen la fisioterapia.
PROTESIS
Las felulas o prótesis que recibió en calidad de regalo, se les quedó pequeña.
Su madre todo el día tiene que tenerlo en brazos o sentarlo en una silla, por lo que sufre, ya que cansa de estar en la misma posición.
Esta familia está integrada por 4 miembros, incluyendo los padres y dos niños.
Su madre sólo se limitó a decir que ojalá hayan personas que los ayuden para que su hijo pueda continuar la escuela.
VIA CRUCIS
Eliscano Stocel trabaja en una lavandería, pero lo que gana es poco para pagar B/.2.50 diario para trasladar a su hijo hacia la escuela.
La madre del pequeño tiene que cargarlo para llevarlo hasta las afueras de la calle, y así abordar el taxi.