Al jefe de la familia Gambino, John Gotti, considerado el último gran "Don" de la mafia de Nueva York, le llegó su hora de enfrentar la justicia un 2 de abril de 1992, cuando fue detenido por homicidio y organización para delinquir. Luego, sería condenado a cadena perpetua. Gotti murió en prisión un 10 de junio de 2002.