La excesiva cantidad de soldados de Estados Unidos caídos en el campo de batalla en territorio iraquí es una de las principales razones para ordenar su retirada. El Senado de ese país aprobó una ley de presupuesto para el conflicto en Irak con una cláusula donde insta la retirada de su tropa antes de marzo de 2008.
La votación que se realizó en la cámara alta del Congreso arrojó un resultado de 51 votos a favor contra 47 en contra, sin embargo, ya esta decisión recibió una amenaza del Ejecutivo, quien advirtió dar su veto una vez la reciba en sus manos, lo cual puede ser este misma semana.
El número de militares de USA muertos en este conflicto supera los 3 mil desde que comenzó la invasión en el 2003, sin embargo, el gobierno del presidente George Bush considera que el trabajo debe terminar de la mejor forma para enrutar al país por un sendero democrático alejado de las huellas de los seguidores de Hussein.
Esta misma semana se sabrá la decisión de Bush de vetar lo aprobado por un grupo representativo considerable de los Demócratas que controlan este órgano del Estado y que podrían, además, representar el clamor popular.
El presidente no sólo vetará la ley sino que solicitará al Congreso aprobar un presupuesto mayor porque advirtió que los fondos para los soldados comenzarán a escasear a mediados de este mes, pero sin vincularlo a un plan de retirada.
Mientras la nación más poderosa del mundo discute qué plan adoptará, las naciones del mundo observan desde lejos y claman porque la paz entre los pueblos y apuntan sus fusiles para combatir los verdaderos enemigos de la sociedad: el hambre, el desempleo y el analfabetismo.