Una familia de extrema pobreza que perdió todas sus pertenencias en un incendio que consumió en su totalidad la vivienda improvisada, claman una ayuda a las autoridades del Ministerio de Vivienda (MIVI).
La afectada Georgina Gaitán, madre de tres pequeños niños, recordó la traumática experiencia que sufrieron hace dos años, cuando perdieron su casa ubicada en Cerro Cabra, en Arraiján cabecera.
HECHOS
"Ese día me encontraba en la casa junto a mis hijos y abrí uno de los fogones de la estufa, pero cuando cerraba la llave, el fogón no se apagaba, sino que permanecía encendida", mencionó.
Ella explicó que salió a recoger unos alimentos y de pronto escuchó los gritos de desesperación de sus hijos.
Como la casa era construida de madera y zinc, la candela se propagó, sólo tuvo tiempo de salvar a sus niños de morir calcinados.
En medio de la tristeza, confesó que el incendio se registró en el 2004, cuando funcionarios del departamento de Desarrollo Social del MIVI le realizaron una inspección en el sitio.
Con mucho esfuerzo, compraron un pequeño lote, que todavía les hace falta pagar más de la mitad del costo.
Debido a la escasez de recursos, edificaron una pequeña estructura improvisada de madera y zinc.
Georgina señaló que cerca de su vivienda el MIVI construye varias casas de familias beneficiarias del Programa de Ayuda Rápida de Interés Social (PARVIS) y en su caso, a pesar de que es calificado de extrema urgencia, se les ha negado la ayuda social.
Esta familia atraviesa una difícil situación económica, por lo que no le es fácil invertir para mejorar su casa.
NEGLIGENCIA
Georgina hizo un gran sacrificio para tramitar los papeles de nacimiento de sus hijos que le pidieron los promotores del MIVI. Sin embargo, cuando se apersonó al MIVI, le dijeron que los papeles se habían extraviado.