Mientras un número considerable de las Fuerzas Especiales de la Policía Nacional y otros estamentos de seguridad pública custodiaban las afueras del Tribunal Superior, en David, en el interior del edificio, John Brayan Buitrago y José Gregorio Rodríguez Paternina se declaraban inocentes por los crímenes de dos personas que fueron torturadas y decapitadas en el kilómetro 48 de la carretera a Gualaca, muy cerca del sitio conocido como La Quijada del Diablo.
La audiencia donde 5 mujeres y 3 hombres tienen la responsabilidad como jurados de conciencia de considerar inocentes o culpables a los dos sindicados, se desarrolló sin ningún contratiempo, a excepción de una fuerte discusión donde los abogados defensores amenazaron con recusar a la magistrada Carmen Degracia, luego de que no se les aceptaran unas pruebas donde presuntamente se exime de investigación por parte de la DEA a Brayan Buitrago.
En horas de la noche se mantenía la etapa de presentación de pruebas testimoniales y periciales, en el proceso por el asesinato de los marinos hondureños, Juan Pablo Fonseca y Carlos López.
Durante el acto de audiencia, John Brayan Buitrago, vestido de saco y corbata, mostró total calma ante la Eva, Crítica en Líneacuación del proceso de enjuiciamiento en su contra, al igual que Guillermo Rodríguez Paternina, quien lucía una camisa amarilla, pantalón gris y zapatillas.
Según alegan los abogados defensores, los sindicados no tienen relación con los crímenes perpetrados el 3 de marzo del año 2004 ni tienen nexos con el narcotráfico.
La vinculación de los dos enjuiciados surge a raíz de una declaración de un testigo que los menciona en la investigación, que según consta en el expediente, refiere que en la embarcación donde trabajaban los hoy occisos, se transportaba droga hacia México, sin embargo, la misma tuvo que ser arrojada al mar por el seguimiento de un guardacostas.
Al regresar a Panamá, Fonseca y López fueron vistos por última vez saliendo de la embarcación Sucry- O en Chiriquí Grande, hasta que los encontraron decapitados entre el monte en el corregimiento de Hornito, en Gualaca.