Con el registro de las primeras lluvias sobre la ciudad capital, la comunidad de Mocambo Arriba sufre las consecuencias de la mala condición de sus vías.
Se trata de calles a base de tierra que después de un fuerte aguacero se convierten en masa de lodo rojo, que a su vez causa malestar en el libre tránsito de los moradores y del único bus interno que transporta a los 1, 500 habitantes que se concentran en el sector.
Al entrar y salir de la comunidad hay que hacer "malabares", para no caer en el fango.
Otros en cambio, hábilmente utilizan zapatillas hasta llegar a punto seguro y luego se calzan sus zapatos.
Mirna Mendoza, una de las residentes con más de 20 años de vivir en el sector, manifestó que están cansados de "promesas incumplidas", y el estado desastroso de sus calles es muestra de la falta de respuesta de éste y todos los gobiernos que han pasado.
Manifestó que el servicio de bus es deficiente, pero la situación empeora con la llegada del invierno, cuando sus conductores toman la determinación de no completar el recorrido por exceso de lodo y el daño que pueda causar a las llantas y máquina del colectivo.
Mirna dijo que hace pocas semanas, ella junto a otros miembros del Comité de Trabajo de Mocambo Arriba acudieron a la Dirección Regional del Ministerio de Obras Públicas, donde el funcionario que los atendió se comprometió a enviar una cuadrilla con maquinaria para cubrir las calles con material de cascajo.
Puntualizó que han pasado los días y están a la espera que el personal de la institución llegue.
Aclaró que lucha por mejorar la calidad de vida de sus habitantes, y junto a los funcionarios del MOP se integrarán a las labores para rehabilitar las calles.
Explicó que la paciencia se les agota, pero algún día tendrán que salir a protestar para que finalmente los escuchen.