Diez policías fueron separados de sus cargos y siete de ellos detenidos por la Fiscalía Auxiliar por torturar a dos asaltantes confesos de robarle a tres colombianos, el 9 de marzo en la entrada del Corredor Norte.
El director de la Policía, Rolando Mirones, destacó que el número de unidades implicadas en el maltrato policial pudiera reducirse, ya que los propios detenidos han señalado que fueron tres los que cometieron el supuesto acto de abuso de autoridad.
Los afectados denunciaron haber sido golpeados con palos de golf, toletes y otros instrumentos, y uno de ellos afirmó que le metieron la cabeza en un cartucho con gas pimienta.