El trabajo abdominal es un "arma de doble filo"; si lo realizamos correctamente obtendremos enormes beneficios, pero si erramos en la forma de trabajo, además de no ejercitarnos específicamente los abdominales, podremos causar daños en otras estructuras como la zona lumbar o cervical.
Constantemente aparecen ejercicios para trabajarlos de la forma más correcta posible y que no son considerados contradictorios. Estos son los ejercicios abdominales de polea más comunes y efectivos.
RECOGETE
Para este ejercicio necesitas recostarte a un banco. Luego, contrae brazos y piernas a la vez y antes de tocarse unos con otros dobla tus rodillas unos 90 grados. Repite la dosis unas 20 veces y descansa 15 segundos.
Recuerda que unos abdominales fuertes son esenciales tanto para tener una buena postura como para evitar problemas con la parte baja de la espalda y la zona lumbar.
RESISTENCIA
Colócate sobre una banqueta resistente y toma la polea con tus manos, acerca tus manos a tus pies, pero procura que ambos estén lo más recto posible. Luego, lleva tus manos y tus pies hasta una posición paralela.
Respecto a la velocidad del movimiento, ésta debe ser constante y pausada, en el recorrido concéntrico y en el excéntrico. La velocidad puede ir aumentándose, pero siempre ha de ser controlada. La inercia no debe sustituir al trabajo muscular.
UNO , DOS
En este ejercicio debes halar la polea con tus brazos hasta la altura de los pectorales. Luego alterna el movimiento de tus piernas, flexionando las rodillas una a la vez.
Es vital realizar un calentamiento previo antes de comenzar a trabajar el músculo. Con ello se produce un aumento de la temperatura corporal y se incrementa el fluido de la sangre hacia los músculos. Estos se hacen más eficaces y se minimiza el riesgo de lesionarse.