La vía España quedó ayer convertida en Bagdad. A las 5: 40 p.m. se escuchó un incesante tiroteo. Los comensales del restaurante Mini Max se lanzaron al piso. Varios platos de comida rodaron. Nadie quería morir a causa de una bala loca.
Afuera tres "niños sicarios" -presuntos miembros de la banda de "El Pentágono"- pistola en mano acribillaban a Jhonny Pozo, un panameño nacido en República Dominicana, que se dedicaba a "comercios internacionales".
Pozo, de 37 años y concuñado del ex detective David Viteri, estaba en la Electrónica Panamericana y cuando abordó una camioneta Lexus con placa 302896, llegaron los matones, entre ellos, uno de 15 años y el otro que acaba de cumplir 18.
A los chicos no les importó el infernal tráfico de esa hora. Además de dispararle en la cabeza a Pozo, también hirieron en el hombro derecho a su acompañante Alexander Alberto Justiniani, de 43 años, quien fue trasladado en otra 4x4 posiblemente con placa terminación 4899 a la clínica San Fernando,
Los asesinos salieron en fuga hacia la vía Argentina. Uno de los guardaespaldas de Pozo los siguió pistola en mano. Los sicarios se treparon a un taxi y tomaron como rehén al conductor, pero fueron arrestados por el sargento Icaza, de la Policía de Tránsito, con ayuda de un motorizado civil.
A los menores se les encontró una pistola 9 milímetros que se presume fue el arma utilizada para el crimen. Uno de los menores tenía un impacto de bala en la pierna izquierda.
Pronto la zona quedó invadida por policías. El jefe Rolando Mirones dijo que todo indica que por los antecedentes de Pozo, se trataba de ajuste de cuentas. Hay versiones que señalan que Jhonny fue investigado en la década del noventa por la Fiscalía de Drogas.
El ministro Héctor Alemán también expresó que el incidente guarda relación con el tráfico de drogas.
De Jhonny Pozo lo que se sabe es que hacía constantes viajes al extranjero para operaciones de negocios de Zona Libre.
A la escena del crimen se apersonaron familiares de Pozo, quienes en la desesperación gritaban, "quítale las prendas" y muy cerca se escuchaba otra voz diciendo: "ya tu sabes lo que viene después de esto".