La Defensoría del Pueblo mantiene abierta una investigación por el caso de la niña Stephanie Ortega, quien sufrió graves afectaciones en su anatomía, producto de una descarga eléctrica, hecho ocurrido el 3 de diciembre de 2005, en un balcón del edificio Oren, en el corregimiento de Santa Ana.
La niña recibió una descarga eléctrica proveniente de los cables de energía que pasan a poca distancia de su balcón, lo que le produjo quemaduras en su cuerpo y la pérdida de ambas manos.
Los abogados de la familia de Stephanie reclaman una indemnización de B/.10 millones.
Durante la inspección ocular realizada en el lugar, el ingeniero Pedro Vásquez McKay, coordinador del Comité de Reglamento para las Instalaciones Eléctricas (RIE), destacó que entre el balcón y los cables hay una distancia de 2.06 metros, menor a la mínima que debe ser de 2.30 metros".
El ombudsman Juan Antonio Tejada hizo un llamado a la empresa Unión Fenosa para que se llegue a una solución concertada con la familia afectada, que tenga como único fin mejorar la situación que padece la niña y se respete su derecho a llEva, Crítica en Línear una vida adecuada.
Por su parte, un vocero de Unión Fenosa dijo que aunque la compañía no tiene responsabilidad técnica en lo sucedido, tiene la disposición de llegar a un arreglo para que la niña tenga el mejor estado de salud posible, su control médico y una adecuada educación universitaria.