Al sentir el aleteo de la enorme bandera en la "curumbita" del Cerro Ancón, mi pecho se hinchó de felicidad nacionalista. Por unos segundos me sentí un joven estudiante del Instituto Nacional que luchaba por la soberanía en la Zona del Canal.
Era el domingo doce de febrero de este año. Estaba "colado" en una actividad de los institutores (aguiluchos), generación del año cincuenta y ocho, un año antes de la mía.
Es que deseaba caminar hacia la cumbre del Cerro Ancón, algo que pocos panameños hacen, a pesar de lo que costó conseguir ese sitio.
Fui muy bien recibido por los ex-compañeros, muchos de los cuales leen mi columna.
Y algo curioso, conversé con varios de ellos como nunca lo hice cuando éramos jóvenes idealistas.
También se aprovechó la ocasión para hablar del absurdo proyecto de instalar un teleférico que afectará esta zona que es un monumento nacional.
Por suerte existe un fuerte movimiento contra esa obra.
Me enteré que el proyecto está dando vueltas desde el año noventa y siete.
Ahora se habla de varias obras relacionadas con ese teleférico, que podría alcanzar una inversión de más de doscientos millones.
Mientras caminaba lentamente hacia arriba, viendo los enormes árboles del cerro Ancón, me pregunté: ¿será una buena inversión este teleférico?
Realmente no creo que muchos turistas paguen dinero para pasar sobre nuestra ciudad, llena de contrastes entre casas pobres y edificios millonarios (rascacielos).
Pienso que existen muchas ciudades iguales a la nuestra...
Me informaron que el teleférico viene acompañado. Se habla de un restaurante de varios pisos y hasta un hotel lujoso.
Para hacer eso tendrían que destruir parte del hermoso bosque del cerro que representa nuestra nacionalidad.
Allí, a un lado, existe un cuadrado de cemento. Se dice que es el famoso riachuelo donde los panameños lavaban su ropa hace cien años... y que se secó cuando lo pisó un extranjero (según una hermosa poesía).
Con el señor Checa hablé sobre que antes ser institutor era garantía que un Bachiller encontraría trabajo fácilmente.
Ahora hay mala imagen. Se piensa en los "talibanes" tira piedras y bombas de gasolina. Chic Martínez (caricaturista) estuvo de acuerdo con esto.
Abajo, en Mi Pueblito la cosa está peor. Uno de sus cuidadores me dijo que "eso está para piérdete
Alguien con malicia dijo que si fracasaba Mi Pueblito, venderían el terreno para un lujoso hotel...