seccionesEl Panama Americaotras publicacionesprimera planaportadanacionalesopinionprovinciasdeporteslatinoamericacomunidadreportajesrelatosvariedadeshoroscoposocialesespacioediciones anterioresbuscador de noticias

 

home

 

 

cronica roja






Crimen en La Loma del Tamarindo

linea
Antonio Pérez M
Crítica en Línea

La sangre llegó a la Loma del Tamarindo, en el Valle de San Isidro. Anthony Brown, de 33 años, murió al recibir dos disparos, uno en medio de las cejas y el otro en la sien, mientras que su agresor Andrés Anderson, de 27, resultó herido de un machetazo que le cortó parte de la cabeza y el cuello.

Fue una riña entre vecinos, que se registró cerca de las diez de la noche, y pone de manifiesto la violencia en que está inmerso el país.

Brown fue ultimado con una pistola 9 milímetros dentro de su residencia en presencia de su mujer y dos hijos de crianza.

Una cuñada de Anderson alega que éste actuó en defensa propia, ya que Anthony lo emboscó, le metió un machetazo y salió huyendo hacia su casa.

Versiones de los vecinos señalan que la pelea se originó por los ladridos de unos perros de Brown.

Relató una fuente que todo inició cuando Anderson bajó a la casa de su víctima para lanzarle una piedra a los perros, porque no lo dejaban dormir, pero atinó mal y le pegó a la esposa de Brown.

Anthony Brown salió en defensa de su esposa, escenificándose un enfrentamiento a puños, mientras que las familias de ambos se lanzaban piedras de una casa a otra.

Cuando parecía que todo había terminado y Anderson se dirigía a su casa, éste fue emboscado por su vecino, recibiendo un machetazo en la cabeza, según nos dijo, otro de los testigos que es pariente del homicida.

"Esto es para que sepan que tengo un marido que me defiende", dijo la señora Ibeth, esposa de Brown, al momento de machetear a Anderson, según nos relató el testigo.

Los informes destacan que Anderson se fue a buscar un arma de fuego y cuando regresó, la casa de su víctima estaba cerrada, pero hizo una detonación contra la puerta de madera, logrando que la bala traspasara e hiriera entre las cejas a Brown.

En medio de lágrimas, una hijastra de Brown, de 13 años, dijo que Anderson no contento con esto, derribó la puerta para propinarle un segundo disparo en la sien, a su padrastro.

"Cayó boca arriba, vomitando sangre y sólo alcanzó decir: "no aguanto más y se puso frío", dijo la menor.

Los protagonistas de este hecho eran vecinos cercanos, tanto así que unos cuantos escalones de piedra dividen ambas casas. Brown vivía abajo y Anderson arriba. Ahora uno está en la morgue, esperando que le den cristiana sepultura y el otro huyendo de la justicia.

 

 

linea

volver arriba

 volver atras


Los protagonistas de este hecho eran vecinos cercanos, tanto así que unos cuantos escalones de piedra dividen ambas casas. Brown vivía abajo y Anderson arriba. Ahora uno está en la morgue, esperando que le den cristiana sepultura y el otro huyendo de la justicia.

linea

 

PRIMERA PLANA | PORTADA | NACIONALES | OPINION | PROVINCIAS | DEPORTES | LATINOAMERICA | COMUNIDAD | REPORTAJES | RELATOS | VARIEDADES | CRONICA ROJA | HOROSCOPO | SOCIALES | EDICIONES ANTERIORES | BUSCADOR DE NOTICIAS | OTRAS SECCIONES

linea
linea gris

bandera de Panama 

 

Copyright 1995-2000, Derechos Reservados, Editora Panamá América, S.A., EPASA