La niñez humilde del país se beneficia con programas socioeducativos.
Un total de 641 niños, niñas y adolescentes, de las zonas indígenas y rurales de la provincia de Chiriquí y la comarca Ngöbe Buglé, se han integrado a los programas socioeducativos que Casa Esperanza, con la colaboración de Creative Associates International Inc, a través del Proyecto Destino, la UNICEF, la Universidad Autónoma de Chiriquí y un importante grupo de caficultores de la región, llevan en cabo en beneficio de la niñez del país.
En este nuevo período unos 16 propietarios de fincas cafetaleras se han integrado al mismo, ejecutándolo con éxito.
El desarrollo de los programas socioeducativos establece la atención a niños, niñas y adolescentes, desde los 6 hasta los 17 años de edad, quienes emigran con sus padres desde sus lugares de origen en las adentradas montañas, a las fincas cafetaleras a realizar actividades de recolección del grano.
El traslado de estas familias ocasiona que muchos niños, niñas y adolescentes abandonen las escuelas y colegios y no culminen su período normal de clases, por asistir a las labores agrícolas, en donde están expuestos a muchos peligros al involucrarse con los trabajos dentro de las fincas.
Dentro de los centros educativos que promueve Casa Esperanza, con la colaboración de los organismos antes mencionados y de los propios productores se les imparte una atención integral a la población beneficiaria en las áreas de nutrición, educación, psicología, recreación, desarrollo personal, desarrollo social, salud y deporte.
Las fincas que se han sumado a la tarea de erradicar el trabajo infantil en Chiriquí son; Café de Eleta, Café San Benito, Café Ole, Cafetalera Paso Ancho, Corsa, Las Lagunas, Don Bosco, Palma Real State, La Bárbara, Arkapal, Clavo de Oro, Kotowa, La Esmeralda, Los Alpes, Pequeña Suiza y Santa Teresa; ubicadas en las regiones cafetaleras en Chiriquí.
Desde hace seis años de forma consecutiva Casa Esperanza y sus colaboradoras llevan a cabo este programa, cuyo objetivo primordial es disminuir la participación laboral de niños, niñas, y adolescentes en actividades agrícolas.
Y en su efecto darles la oportunidad de involucrarse con actividades propias de su edad recibiendo servicios en diferentes áreas que les permitan alcanzar un desarrollo completo.