Días después de estar jugando en la tierra y de meterse algunos objetos sucios a la boca, Irasema comenzó a padecer síntomas extraños. Una sensación repentina de tos, pérdida del apetito, fiebre, respiración sibilante y picazón en la colita eran los síntomas.
Su sorpresa fue mayor, cuando el doctor le aseguró a su madre que la menor tenía una lombriz intestinal, llamada Ascaris.
Según el doctor Jaime Nieto, la Ascariasis es una infección que afecta a un cuarto de la población mundial.
Se produce cuando se ingieren huevos de la lombriz Ascaris, que se encuentra frecuentemente en el suelo, la tierra y en las heces humanas. Los huevos se encuentran en alimentos contaminados, como legumbres y frutas mal lavadas, objetos sucios que se llevan a la boca, agua contaminada o similar.
No se puede contagiar directamente de una persona a otra. Para contraer la infestación, una persona tiene que ingerir los huevos.
Aseguró que esta infección es mucho más común en climas cálidos o tropicales, y en los países en vías de desarrollo donde las condiciones sanitarias son más deficientes.
TAN GRANDES COMO UN LAPIZ
Según el doctor Nieto, la Ascaris llega a medir de 15 a 35 cm. Estas lombrices pueden crecer y ser tan gruesas como un lápiz, y vivir de uno a dos años.
"Cuando los huevos que producen la Ascariasis se ingieren, pasan al intestino y se convierten en larvas. Las larvas empiezan, entonces, a trasladarse por todo el cuerpo. Una vez que llegan a la pared intestinal, las larvas se dirigen a los pulmones. Durante esta etapa, pueden presentarse síntomas pulmonares, como la tos. Las lombrices alcanzan su madurez en, aproximadamente, dos meses", acotó el médico.
SIGNOS Y SINTOMAS:
Para Nieto, los niños tienen más probabilidades que los adultos de desarrollar síntomas gastrointestinales, porque sus intestinos son más pequeños.
Síntomas leves: Aparición de lombrices en heces, tos con expulsión de lombrices, pérdida de apetito, fiebre, respiración sibilante ("pitos" al respirar).
Signos y síntomas más graves: Vómitos, falta de aliento o dificultad para respirar, hinchazón abdominal, dolores fuertes abdominales, obstrucción intestinal y obstrucciones de las vías biliares (hígado, vesícula biliar).
PREVINIENDO EL CONTAGIO
Mantenga condiciones higiénicas adecuadas en nuestros hogares.
Evite que los niños se metan objetos en la boca.
Enseñe a toda la familia a lavarse las manos frecuentemente, especialmente después de ir al baño y antes de las comidas.
Mantenga las uñas de los niños cortas y limpias.
Lave los alimentos antes de ingerirlos.
No ingiera comida en la calle.
LUCHANDO CONTRA LA ASCARIS
Según la Organización Mundial de la Salud y el doctor Jaime Nieto, en países con altos índices de prevalencia de lombrices intestinales, los niños se desparasitan, por lo menos, dos veces por año. Entre el tratamiento recomendado está el Albendazol o el que su médico de cabecera le recete.