Las empresas camaroneras establecidas en el distrito de Chame, buscan recuperarse de los efectos negativos que en el pasado causó la enfermedad de la mancha blanca, para lograr aumentar las exportaciones al mercado internacional.
No obstante, el bajo precio y lo costoso de la producción aún deben ser superados.
En 1997, la industria del camarón en Panamá sufrió su peor temporada, al aparecer el virus, el cual causó el desastre del rubro que encabezaba las exportaciones de Panamá y que para ese año, implicaba un ingreso anual de B/. 120 millones anuales, desde sus inicios en el año de 1974.
A consecuencia de los daños causados por el virus de la "Mancha Blanca", en las granjas acuícolas panameñas, las exportaciones de camarones de cultivo disminuyeron notablemente durante el año de 1999, año en que se dejaron de percibir unos 76 millones de dólares.
Según datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), para el 2002, la producción de camarones en estanques se redujo por efectos del virus de la mancha blanca, a pesar de los esfuerzos por mantener un buen manejo de los cultivos con el uso de medidas de bioseguridad y el mejoramiento genético de las especies con miras a enfrentar este virus.
A su vez, datos del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) indican que para el 2004, la producción del camarón se recuperó, ya que se lograron producir 14.4 millones de libras, en un área de 6 mil 759 hectáreas, distribuidas en 50 fincas.
En el 2005, se cultivaron 8 mil 240 hectáreas, en 87 fincas productoras, de donde se obtuvieron rendimientos superiores a las 2 mil libras por hectárea; en tanto que, Indicadores económicos de la Contraloría General de la República señalan que las exportaciones de camarón han mejorado en kilos en un 43.7%.