Un enjambre de abejas africanizadas mantienen a una familia en estado de pánico, al punto que no se atreven a salir ni al patio.
La difícil situación la atraviesa la familia Juárez, en la barriada Chayane, en Changuinola.
Ayer martes una docena de gallinas de patio fueron atacadas por esos insectos.
La familia Juárez decidió dar a conocer la información a través de este medio para que se divulgara su protesta frente al "poco importa" de las autoridades del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, Bomberos, SINAPROC, entre otras, pues a pesar de haber llamado a todos, nadie ha salido en su auxilio y al pasar de las horas, el enjambre crece en lo alto de un viejo árbol que custodia la vivienda.
Anteriormente las abejas han atacado en diferentes puntos de la provincia.
Hace unos tres años, varias familias residentes en Lincoln Crik, en Changuinola, fueron atacadas y murieron varias gallinas, un perro, dos pericos y una señora que sufrió un paro cardíaco, presumiblemente por las picaduras y el temor. Las abejas africanas
Son insectos que viven en colonias. En ocasiones se pueden encontrar en árboles, arbustos, pero también pueden hacer sus colmenas en estructuras de madera o paredes de casas.
No son mortales, sin embargo, las picaduras contienen cierta cantidad de veneno que pueden paralizar miembros e incluso, ser fatales si atacan en grupos.
Durante la estación seca, los cuerpos de bomberos reciben llamadas frecuentes para socorrer a víctimas de las picadas de las abejas africanas.