Sin haber transcurrido un año de administración por parte de los obreros agrupados en una cooperativa, la antigua transnacional Puerto Armuelles Fruit Company, enfrenta una severa crisis que afecta hasta el pago de la planilla.
Bien reza el dicho: una cosa es estar abajo y otra arriba. El sindicato Sitrachilco, que opera las bananeras bajo la cooperativa COSEMUPART, conoce ahora de primera mano, las dificultades que enfrenta una empresa.
Los sindicalistas que antes alegaban que eran falsos los argumentos de la transnacional sobre la crisis que enfrentaba el negocio bananero, hoy sufren en carne propia la situación y hasta han tenido que sortear movimientos de huelga.
Las dificultades económicas de la cooperativa es tan precaria, que se corre el riesgo que el Banco Nacional la intervenga para garantizar un préstamo por casi B.20 millones que les otorgó para comprar los activos y pagar las prestaciones de los obreros.
El contrato establecía una retención de 40 centésimos por caja de banano exportada para cubrir los empréstitos. Cada caja de la fruta tiene un precio que oscila entre B.5 y 5.55 balboas.
Lo sucedido pone de manifiesto que no es sencillo convertir a un sindicato en empresa.
Eso lo están viviendo en carne propia los 2,800 obreros de las bananeras y la propia dirigencia sindical que ha sido descabezada por una masa de trabajadores que hoy reclaman respuestas.
En medio de la crisis se hace necesario garantizar que el préstamo millonario otorgado por el Banco Nacional pueda ser recuperado y no suceda como otros tantos proyectos financiados por el Estado, que terminan en fracaso y luego las propiedades que los garantizan se rematan por una bicoca.