En los muelles saqueados de esta ciudad portuaria del norte, grupos de milicianos con nuevos uniformes de camuflaje portan a la vista del público sus viejas armas.
Con frecuencia, los grupos hablan sobre las presiones de las fuerzas internacionales para que se desarmen, pero no las toman muy en serio.
"Esperamos a que el general nos diga que hemos cumplido nuestra misión", dijo uno de ellos en una alusión a Guy Philippe, el jefe de la rebelión que obligó al presidente Jean Bertrand Aristide a abandonar el país el 29 de febrero.
"Debemos continuar (armados) tres o cuatro años porque la gente de Aristide está por todas partes", dijo otro combatiente. Fuerzas de paz preparan plan para desarme
Las fuerzas de paz en Haití preparan un plan de desarme que esperan tener listo dentro de dos días, dijo ayer el coordinador de la ONU para Haití.
En una conferencia de prensa, Adama Guindo indicó que el país necesita un ``plan de desarme porque la situación ha cambiado''.
Tanto detractores como simpatizantes del derrocado presidente Jean-Bertrand Aristide han amenazado con reanudar la violencia si sus enemigos no son desarmados.