La construcción del nuevo alcantarillado de la ciudad de Aguadulce, desde hace, un año ha traído consigo un intenso trabajo de maquinarias que levanta la carpeta asfáltica de un gran número de vías para la colocación de las tuberías en diversas barriadas.
Como consecuencia inmediata, quedan las carreteras sin el sello asfáltico por la necesidad de realizar las pruebas de llenado y verificación de escapes, produciéndose nubes de polvo que inunda las viviendas y afectan la salud de niños y adultos.
Cecilio Martínez, uno de las residentes afectados, sostuvo "que los carros pasan a mucha velocidad y levantan tanto polvo que las casas se llenan de tierra. Los enseres domésticos, camas y hasta los alimentos están siendo copadosde la fina capa de polvorín que ya es imposible de limpiar".