El caliente sol de verano no impidió que mataran a Julián Cortez, de 72 años, en el corregimiento 24 de Diciembre, en Panamá Este.
El asesino no le importó que Cortez fuera uno de los fundadores de su comunidad y que era un hombre trabajador, a pesar de su edad. Lo único que le interesó fue despojarlo del dinero y parte de los billetes que éste llevaba, pues trabajaba vendiendo chances y billetes de la Lotería Nacional.
De acuerdo con testigos, Julian forcejeó con su agresor para impedir que le robaran, pero el malente sacó un revólver que luego utilizó para dispararle y herirlo de muerte.
Sus hijas protagonizaron el peor drama cuando lo vieron tirado en el piso muerto.