Luchó tanto para ayudar a fundar un pueblo, por lo que su muerte a manos de un delincuente, dejó un sabor amargo en los moradores del corregimiento 24 de Diciembre, en Panamá Este.
Julián Cortez, de 72 años, murió la mañana de ayer domingo cuando iba camino a su casa, la número 23 en el Sector 4, del corregimiento arriba citado.
VIGILANCIA FATAL
De acuerdo con testigos, el homicida del anciano que emigró del distrito de Macaracas, en Las Tablas, cuando era un joven en busca de un mejor futuro, lo estaban vigilando.
Eran menos de la 10:00 a.m. y el asesino de "Julio" (como firmaba la víctima) vestía un jean corto, camiseta blanca y una gorra. Complementaba su atuendo con un arma de fuego, la cual utilizó para arrancarle la vida al vendedor de billetes, dijo una testigo.
"Él (el asesino) estaba sentado en una piedra, y como una fiera, aguaitaba a su presa", resaltó la testigo.
A la 10:45 a.m., Julián caminó por la vereda que conduce a su hogar, que compartía con sus hijas.
Entre el hoy occiso y su agresor se dio un forcejeo, ya que el delincuente sacó el revólver y encañonó a Julián, quien trató de defenderse con un cuchillo, pero su atracador se adelantó y le disparó a la altura del hombro izquierdo, acabando con la vida del macaraqueño.
El supuesto asesino apodado "Lagarto", corrió unos 150 mt del punto del suceso y se le cayó el arma, la cual fue vista por varios testigos.