El tiempo de Anna Kournikova ya no es para el tenis. La moda, el glamour y la venta de imagen le han rendido más fruto que la raqueta y el tenis.
La bella tenista rusa ha dejado de jugar para concentrarse en la venta de productos que representa.
Ayer, la "fula" estaba en una presentación de relojes en Singapure y dijo que no tenía tiempo para más... el tenis parece haber pasado de moda en la agenda de Kournikova.
Pero dentro del poco tiempo que hay para el tenis, la rusa busca alegría en los brazos de su novio, el cantante Enrique Iglesias, de quien ya no oculta nada.
El amor, el glamour y la moda superaron el tenis, que la hizo famosa hace algunos años.
Una cosa sí ha dicho, la tenista rusa... nada, ni nadie, podrá arrancarle de su vida los momentos más emocionantes en el mundo deportivo.