El experto en estadísticas de caballos del parque La Cuchilla de Calidornia, Yeyo, vuelve a decirme que conoce la fórmula matemática para que ganen los candidatos presidenciales. "Mire, periodista, los números no mienten. Ninguno de los cuatro candidatos podrá ganar solamente con los votos de sus partidarios", dice muy ufano, limpiándose los gruesos vidrios de sus espejuelos para miopes.
Lo único que le pido a Yeyo cuando comienza con sus análisis, es que no use muchos datos y cifras, porque tengo alergia a eso.
"Ni el mismo Niño Martín podrá ganar con sus copartidarios, a pesar de jactarse que su partido tiene más de cuatrocientos mil inscritos", aseguró el estadístico empírico.
¿De dónde sacará el Niño Martín los otros votos?", preguntó curioso.
Yeyo se rasca su cabezota casi sin pelos. Dice que de los arnulfistas no, ni de los que se opusieron a la dictadura militar de su padre.
"Así que lo único que le queda son los llamados independientes disgustados con el gobierno arnulfista.
"El candidato oficialista "Diente Frío" tiene más ventajas en esto, porque está apoyado por dos partidos que le pueden meter votos", dice Yeyo.
"Lo único malo es que tanto el MOLIRENA como el Liberal tienen algo de división y se espera que algunos de sus miembros voten por "Pan de Dulce", señalé.
Movió la cabeza en señal de duda Yeyo. Agregó que "Pan de Dulce" tiene que quitarle votantes a todos los demás, si quiere tener chance para ganar la presidencia".
"Lo mismo pasa con el Empresario, quien podrá tener un buen programa pero no cuenta con mucha gente en su partido. Así que deberá quitarle votos a los demás para triunfar", añadió Yeyo con una sonrisa.
"Lo malo de las elecciones es que hay mucha gente que vota por quien le da la gana. Por eso algunas encuestas fallan", indicó Yeyo haciendo anotaciones en su vieja libreta comprada en la tienda del chinito.
Moví los brazos en señal de duda y le dije que "entonces nadie sabe todavía quién será el nuevo presidente de Panamá".
"Lo único que está seguro, señor periodista, es que no tendremos otra mujer en la presidencia... ¡gracias al cielo!", dijo Yeyo con una mueca burlona.