Una vistosa y gran manifestación, en la que no se ha informado de incidentes, recorrió hoy las calles de Puerto Príncipe, para pedir "un nuevo Haití para todos los haitianos".
Eso rezaban muchos de los carteles que portaban las decenas de miles de manifestantes, que han desafiado al sol de justicia que caía sobre la capital haitiana como si fuese la prueba climatológica de lo que exigían: que cayese la justicia contra el exiliado presidente Jean-Bertrand Aristide y sus partidarios.
Hace una semana, en la madrugada del domingo 29 de febrero, Aristide, hostigado por los rebeldes armados y presionado internacionalmente, abandonaba Haití para viajar a la República Centroafricana.
Atrás quedaban sus dos períodos de Gobierno, el primero entre 1991 y 1996, en el que fue desalojado del poder (1991-94) por un golpe de estado militar, y desde 2001 hasta hace una semana, el segundo, cuando el menudo ex sacerdote salesiano se vio sin el apoyo estadounidense.
La manifestación comenzó en la iglesia católica de Saint-Pierre, en el barrio alto y menos desfavorecido de Petion Ville, donde se celebró un acto ecuménico, para dirigirse luego hasta el Palacio Presidencial.