Los paises de Latinoamérica necesitan tanto una reforma profunda de sus instituciones como políticas firmes para recuperarse de la "década perdida" (los años '80) y de la reciente agitación política en algunas de las mayores economías de la región, dijo el presidente del consejo del banco central de Chile.
Vittorio Corbo expresó que se hicieron grandes avances en Latinoamérica, donde viven unos 530 millones de personas, pero la implementación de esas reformas fundamentales requeridas desde hace tiempo debería prevalecer sobre la búsqueda de nuevas curas para el prolongado malestar económico de la región.
"Nosotros no tenemos que inventar nada nuevo", dijo el funcionario en una conferencia sobre la región llevada a cabo en la escuela Sloan de Administración, en el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés).
"Necesitamos hacer lo que no hicimos en los últimos 30 años", agregó.
Latinoamérica enfrenta muchos desafios, dijo Corbo, y los gobiernos deben priorizar ahora el desarrollo de instituciones fuertes capaces de formular políticas que protegerían a las economias regionales de contagios y sacudidas.
También se refirió a la responsabilidad fiscal, a las tasas de cambio flexibles, a la mayor apertura al comercio, y a un mejor acceso a los mercados en desarrollo como puntos fundamentales para el éxito de la economía latinoamericana.
La región disfrutó de un moderado crecimiento en los años que siguieron a la Segunda Guerra Mundial pero sufrió grandes penurias durante la crisis de deuda de los '80, que se hizo tristemente conocida como la "década perdida".
El crecimiento siguió moderadamente durante los '90, pero luego de la quiebra de Argentina, las dificultades de Brasil y la inestabilidad política, una década después el Producto Interno Bruto de la región, que suma 3.700 billones de dólares, es sólo la mitad de lo producido por Europa o Asia.
Con algunas monedas casi sin valor, 225 millones de personas viviendo bajo la línea de pobreza, la carga de la deuda y un desempleo que no cede, la tensión política dificulta hoy las reformas.
"(La inestabilidad política) es una epidemia y está sucediendo ahora en todas partes", dijo Jamil Mahuad, ex presidente de Ecuador.
Mahuad pintó un cuadro sombrío de la situación en Latinoamérica, explicando que "no importa quien esté en el poder o la orientación política del gobierno, la capacidad de cumplir está siempre por debajo de las expectativas de la gente".
El ex mandatario ecuatoriano también condenó la alarmante caida de la inversión extranjera en latinoamérica en los últimos tres años y dijo que eso alimentó el descontento social.