Aunque ya no con totumas y latas, también en el área rural de Penonomé un grupo de personas decidió armar sus culecos con un pequeño carro cisterna, con la finalidad de que los niños y jóvenes, que no podían acudir a los poblados grandes, también disfrutaran las fiestas del Dios Momo.
Yanina Aparicio de Coronado es la organizadora de los culecos rurales en varias comunidad en Penonomé y para ella este tipo de actividades, además de recrear a los niños, es para recaudar fondos y realizar la fiesta de fin de año a los pequeños de estas áreas.
"La idea es que los niños y adultos que no pueden viajar hasta el pueblo de Penonomé disfruten también de los carnavales", comentó Aparicio.