Aunque no portaba un atuendo carnestolendo, el presidente de la República, Martín Torrijos, decidió junto a su esposa e hijos pasar un rato agradable en medio de las mojaderas en el popular barrio San Antonio, de Penonomé.
Los esposos Torrijos, rodeados de seguridad y acompañados por el mayor de la Zona de Policía de Coclé, Manuel Castillo, estaban disfrutando del espectáculo frente a la residencia de la señora Cristina Araúz, en medio de los miembros de una de las comparsas más distinguidas de Penonomé, las Damas Unidas Penonomeñas, los que portaban suéter del diario Crítica.
Torrijos, quien lucía bastante empapado, prefirió no hacer comentarios relacionados a los carnavales, sólo dio un saludo y nada más, no habló. Sin embargo, se notó muy emocionado al entretenerse con picaritas que le ofrecían sus copartidarios penonomeños.
Por su parte, Vivian Fernández de Torrijos, quien estuvo acompañando al mandatario, ella sí expresó que se siente feliz por el desarrollo positivo de los carnavales en todo el país, al igual que felicitó a los penonomeños por los carnavales acuáticos.