Estos retiros para alabar y cantarle al Creador los viene realizando el padre Segundo Familiar Cano hace más de 20 años. Al principio fue con los colaboradores del Encuentro Juvenil Católico. Hoy día asisten jóvenes de otras provincias como de Panamá, Chiriquí, Colón y de las provincias centrales.
Dos, o tres días antes del inicio del carnaval comienzan a llegar estos jóvenes, con guitarras, tambores y tiendas de campaña para instalarse en una finca de la familia González en El Ciruelo. Tienen momentos de cantos y alabanzas, meditación, testimonios, charlas religiosas, motivación, juegos y lo principal, la misa que ofrece el padre Cano en el mismo centro del riachuelo recordando las prédicas de Juan El Bautista.