No hay otra palabra para definirlo, un completo caos. No criticamos que la mayoría espere unos días de esparcimiento para distraerse y pasarla bien, pero al parecer es mejor competir en una carrera, que tal vez no resulte de relevo para los que aún no entienden que el volante de su auto es un arma de doble filo.
Nada más había que ubicarse el día viernes en cualquiera de las vías principales que conducen a la terminal de buses en Albrook, y ver como miles de conductores pisaban con todo el acelerador para no dar paso a nadie, como si el lugar de destino desaparecería de un momento a otro.
Es ilógico, pero para la única fiesta que la gente se organiza con meses de anticipación, y el que no lo hace se las ingenia para conseguir dinero y participar de ellas son los carnavales, y muchos dejan que la locura, el alcohol y la velocidad trunquen ese deseo de disfrutar del agua y la alegría que caracteriza la popular fiesta de la carne. Amigos, si se prepararon con tantos meses para la gozadera, porque permitir que la irresponsabilidad, sobre todo en el manejo acabe la diversión en minutos, y deje dolor entre todos los que te rodean.
Parece que con todo lo que pasa alrededor, el resto de los carnavaleros piensa que esos consejos de las diferentes entidades relacionadas con las fiestas del dios Momo son palabras al aire.
Está comprobado, durante los carnavales, la mayor causa de muerte se debe a los accidentes vehiculares, productos del exceso de velocidad. Recuerda, la vida es una y como muchos dicen, hay que vivirla al máximo, pero eso no significa que debes hacer cosas que atenten con ella.
Que estas "fiestas de la carne" que culminan mañana, no dejen familias sumergidas en el luto y el dolor, por el contrario procura gozar todo lo que puedas, pero sanamente porque nada te cuesta, y de eso sólo tu amigo lector eres responsable.
¡Sigue consejo y llegarás a viejo!