Una paloma se posó ayer sobre las manos de la imagen del Cristo de Atalaya, llamando la atención de los miles de devotos que ayer se dieron cita en ese poblado para participar en la procesión, en honor al Nazareno.
El hecho se dio dentro de la Basílica.
En el Nuevo Testamento se destaca que el Espíritu Santo desciende en forma de paloma sobre Jesucristo en el momento en que éste es bautizado.
La paloma blanca es un símbolo de paz y pureza.