Hoy, medio Panamá regresa a la realidad de su vida cotidiana. Gente cansada y sin dinero, despierta de este letargo de placeres y diversión, con la satisfacción de haber gozado sin contemplaciones por cuatro días, aunque muchos, ni siquiera recuerdan que hoy es Miércoles de Ceniza, inicio de la Semana Mayor.
Para la Iglesia esta fecha representa la penitencia en la que se debe manifestar un verdadero deseo personal de conversión a Dios. Pero, sin una verdadera conversión, la imposición de la ceniza no tiene sentido.
Así lo indica el presbítero Teófilo Rodríguez en la última publicación de "Panorama Católico", en la que el respetado religioso manifiesta que es una "falta grave" que un individuo se presente a la imposición de las cenizas con el lastre de las fiestas de carnaval, sin antes tener un momento serio para pedir perdón a Dios por los pecados cometidos durante estos días. Además, manifiesta que el acto implica no sólo el hecho simbólico, sino un verdadero cambio de actitud y mentalidad.
Como hecho social el inicio de la Cuaresma puede interpretarse en varios sentidos, así lo expresó el sociólogo panameño Raúl Leis, quien destacó que hay panameños que lo ven como la despedida de lo mundano, mientras hay otros que lo interpretan como la expiación de sus culpas, lo que para otros es una celebración religiosa más, como el tradicional entierro de la sardina u otro día de asueto después del carnaval.
Para Leis existen tres formas de percibir la Cuaresma, los panameños que mantienen viva su fe, los que ven la fecha para manifestar su arrepentimiento, aunque sus convicciones no son las más firmes, y los que simplemente no la toman en cuenta.
REFLEXIÓN
Cada panameño debe escoger la forma de realizar su penitencia, que bien puede ser dejando de ver telenovelas, e invertir ese tiempo en algo más positivo.