Recientemente, el Pentágono contrató a la empresa de sistemas para idear un mundo virtual que refleje cómo será el planeta Tierra en el futuro. Por supuesto, ya hubo algunos que se les adelantaron: La ONU ha demostrado que nuestro mundo tendrá en el 2100 más de 9 mil millones de personas, que el hambre se extenderá por Asia, África y la América Latina, de que habrá lucha por controlar recursos naturales muy preciados como el agua potable.
Definitivamente, la enemistad entre Israel y los Palestinos, el diferendo entre China y Taiwán, la división de la Península Coreana, el separatismo en Rusia (como Chechenia), junto con la tensión entre India y Pakistán por Cachemira son los puntos calientes del futuro que deberemos enfrentar.
Hay que evitar desenlaces fatídicos que luego llevarían al traste con nuestra civilización, tal como una guerra nuclear, el terrorismo o la aparición de plagas biológicas. El futuro está en nuestra manos y depende de nosotros el moldearlo para buscar la paz.