Después de cuatro días de diversión, desenfreno y jolgorio durante los carnavales panameños; el pueblo cristiano se prepara para vivir uno de los momentos litúrgicos más fuertes del año en el inicio de la "cuaresma" que se marca con la imposición de las cenizas sobre la frente de los feligreses que abarrotan las iglesias del país en busca de redención.
Sin embargo, todavía no se logra definir si solo se trata de una tradición para limpiar los pecados de una fiesta de calle donde muchos se entregan al vicio, el sexo y el placer en espera del miércoles de cenizas que purgará todas las culpas.
La Iglesia Católica presenta una alternativa para asumir la cenizas como un símbolo externo que representa un auténtico compromiso cristiano buscando que se haga conciencia de la importancia de este tiempo donde no solo se acompaña a Jesucristo en el camino de la cruz sino que además se vive con él una verdadera resurrección.
UN POCO DE HISTORIA
El tiempo de cuaresma que comienza el miércoles de ceniza se encuentra ligado a la fiesta pagana de los carnavales debido a que antiguamente unos cuarenta días antes de la celebración de la pascua de resurrección, los cristianos realizaban un encuentro festivo que tenía como propósito comerse toda la carne que les quedaba porque no podían guardarla y de esta forma entraban a la abstinencia de la cuaresma.
De acuerdo al padre Francisco Iturbe, párroco de la Iglesia Ntra. Señora del Rosario, en Chitré, aunque el Carnaval que viene de la palabra "carne" era una tradición antigua donde compartían y comían; la actual versión de este acontecimiento no tiene nada que ver con su origen pagano.
Dijo que en estos tiempos, durante el carnaval la gente se entrega al sexo y los placeres y han hecho que se pierda el carácter saludable de este encuentro y que muchas veces pareciera que hacen todo esto premeditadamente con el convencimiento de que cuando reciban las cenizas todo quedará perdonado.
El sacerdote dijo que es importante y necesario que se tome conciencia de la importancia de la cuaresma y el ritual de las cenizas que marca una etapa de penitencia, reflexión y auténtica redención con Jesucristo para acabar de esta forma con el "dualismo" que viven muchos de cara a la Fe y la vida.
ARREPIÉNTETE Y CONVIÉRTETE
Las iglesias del interior del país se ven abarrotadas cada miércoles de cenizas, y aunque algunos no conocen ni viven el verdadero significado de este acontecimiento, otros van por tradición y otros lo asumen con un auténtico fervor cristiano, lo cierto es que este inicio de cuaresma la gente sale de sus casas en busca de los que muchos ven como las cenizas mágicas.
De acuerdo al padre Iturbe este signo externo, como en la antigüedad sirve para reconocer que el hombre sin Dios es solo polvo y no resucita en Cristo y motivó a los feligreses para que tal como hacían los hombres del antepasado, con esta ceniza se entregue en oración y reflexión a una mejor vida.
Con este miércoles de ceniza el pueblo creyente busca celebrar la pasión, Muerte y Resurrección de Cristo y para ello se prepara en el tiempo litúrgico denominado "cuaresma" constituido por cuarenta días en los que el hombre reconoce que ha fallado al amor de Dios, se arrepiente y busca la forma de corregirse.