El gobierno de EEUU acusó ayer a las tabaqueras de conspirar para atraer a los niños a fumar a través de una agresiva campaña publicitaria, lo cual ha sido negado por esas empresas.
Los fiscales pidieron a la juez del distrito de Washington, Gladys Kessler, quien procesa una demanda presentada en 1999 por 289.000 millones de dólares contra la industria del tabaco por daños y perjuicios a la salud, que incluya en ella la acusación de ayer. Kessler dijo que esa petición del gobierno federal encaja en esa demanda y que puede ser incluida en ese proceso.