Los padres de un menor acusado de degollar a un compañero de clases en una escuela del sur de Florida, que será juzgado como adulto, deben contratar a un abogado privado, dictaminó ayer un juez de Estados Unidos.
El magistrado Henry Leyte-Vidal dijo que los progenitores de Miguel Hernández, de 14 años, tenían recursos suficientes para costearse la defensa de su hijo, quien afronta un cargo de asesinato en primer grado y que de ser declarado culpable sería sentenciado a cadena perpetua sin derecho a libertad condicional.